2007-12-31

En defensa de mi familia...

El 30 de diciembre, en los días de Navidad, ha sido la fecha elegida por algunos sectores de nuestra Iglesia junto con la plana mayor de sus ministros para organizar una manifestación "en defensa de la familia", una manifestación multitudinaria, modélica en cuanto a su civismo, no se ha recogido ningún episodio violento- no esperábamos menos de una manifestación cristiana- pero modélica también en cuanto inconveniente y en gran medida al margen de lo que muchos cristianos verdaderamente sienten y piensan. Al ver estas cosas algunos cristianos que intuimos de modo diferente qué significa actualizar el mensaje de Jesús sentimos verdadera pena por una Iglesia a la que hemos contribuido con nuestro trabajo, con nuestra fe. Es una manifestación que abochorna porque se trata de una manifestación no consensuada, dirigida por ciertos sectores de Iglesia, en nombre de unos valores y unos criterios que son respetables, sin duda, pero que muchos cristianos jamás admitiríamos. Porque supone un ejercicio de autoridad irresponsable, porque si ésta es la vez primera que se manifiesta oficialmente la Iglesia, ¿es que no ha habido otra causa más justa, más "cristiana" por la que hacerlo? ¿No es cínico- me duele decirlo- teniendo en cuenta las terribles injusticias que diariamente afectan a millones de seres humanos, víctimas del hambre, enfermedades, guerras, terrorismo, exilio, convocar una manifestación en defensa de la familia motivada por dos razones tan absurdas como la asignatura de "educación para la ciudadanía", cuyos plantemientos y contenidos pueden ser discutibles pero no es ni mejor ni peor que otras asignaturas similares propuestas con anterioridad, que nunca supusieron manifestaciones similares, y la ampliación de derechos a las parejas homosexuales? ¿No es cínico que los supuestos líderes de una Iglesia "madre de todos los cristianos" consientan como accionistas mayoritarios de una emisora que se aliente la homofobia, el appartheid político- no deberían tener ideología, habida cuenta de que en la Iglesia sentimos de todos los colores- o el odio a lo distinto? ¿No es bochornoso que una parte de la Iglesia, la de José María Castillo, Hans Kunh, Pedro Casaldáliga, haya tenido tan graves problemas para dejar oír su magisterio en las facultades de teología? ¿No dijo Jesús al César lo que es del César? ¿Dónde está lo evangélico del mensaje de amor de Jesús en las ondas de la Cope? Yo, desde mi humilde mirada de cristiano de a pie, no integrante de un partido político, me siento profundamente apenado por el camino de una Iglesia que va dejando fuera cada vez a más cristianos, pero que se envuelve con la bandera de la hipocresía al publicitar la campaña de recogida de fondos para el sostenimiento de la Iglesia apelando al ejemplo de sacerdotes, misioneros y apóstoles de Cristo que están hoy en la frontera, en los barrios, con los jóvenes, con los pobres da igual si son o no católicos, en los lugares adonde no llega el Estado, cuando esos mismos cristianos, al menos muchos de ellos, sé de buena tinta que jamás apoyarían las políticas que la cúpula de nuestra Iglesia promueve con manifestaciones como la de ayer. Ahora que estamos de acuerdo en una cosa: me doy cuenta, la familia cristiana está en crisis, sí, la Gran Familia de la Iglesia... manifestaciones como la de ayer no hacen más que confirmarlo. Cuando los padres no escuchan lo que tienen que decir los hijos, cuando la autoridad se ejerce desde el ciego convencimiento de hallarse en posesión de la única verdad, la familia está en crisis. Porque entonces la Iglesia no es de todos los que creen en el mensaje liberador del de Nazaret, sino el cortijo de unos poquitos. Me pregunto si podríamos muchos dejar las banderas del partido político de turno en casa alguna vez y cristianos que pensamos de otro modo nos lanzásemos a convocar una contramanifestación, ¿quién aparecería por allí? ¿Es necesario? Desde luego razones estamos dando con lo de ayer para justificar una imagen cada vez más gris y carca de la Iglesia.

Por lo pronto desde estas historias de otros el deseo de que el 2008 sirva para que esa otra Iglesia se manifieste, no desde el rencor, sino desde el deseo de que abramos una reflexión necesaria que enriquezca la vida de la Iglesia, para que los hermanos dialoguemos y nos demos cuenta de que es mejor unir que separar. Eschucharse que gritar. Feliz año nuevo.

13 comentarios:

Esteban dijo...

Me alegra que los cristianos de base manifestéis vuestra opinión sobre el tema de ayer. La verdad que aunque hace ya años que deje de participar en actividades dentro de grupos cristianos, ayer cuando vi las noticias me quedé verdaderamente aterrorizado por los mensajes que se mandaban. Fue como un flashback a años de hierro decadas atrás. Me acordé también mucho de mis amigos y amigas cristianos de base que son tan distintos de lo que ayer ofrecieron los obispos. Pensé en que debían sentirse realmente tristes, incluso traicionados.

La política al menos tiene la ventaja de que uno no empeña su "fe" en ello, pero que jueguen de esa manera con el nombre de "Dios" realmente me parece vano.

Ayer me cabreé mucho como ciudadano. Las reflexiones las colgué en el blog. Necesitaba expresarlo. Lo llamé "Hipócritas en nombre de Dios", pero realmente me di cuenta que eran los propios Evangelios los que proporcionaban el nombre más adecuado "Sepulcros blanqueados" con sotanas.

Un abrazo y feliz año nuevo. Entráis en el año de Sofía

N. dijo...

Me ha apenado y avergonzado. Estoy de acuerdo contigo, Jesús.
Creo que esto pone de manifiesto muchos problemas de base de la estructura eclesial y a mi, personalmente, me acarrea un problema ver todo esto.

Jovekovic dijo...

Hola Jesús, vengo para devolverte la visita. No tengo la misma postura que tu con respecto a la fe, dado que soy laico y agnóstico, pero siento mucho respeto por la gente que manifiesta sus creencias cristianas, en medio de la hostilidad de la propia Iglesia y, probablemente de los sectores más radicalizados del ateísmo.

Jesús dijo...

Bienaventurados los agnósticos (en todo sentido), porque de vuestras manos no han salido las peores guerras y masacres de la historia.

Bueno, yo no lo soy, pero laicos, lo somos ambos.

saludos y gracias por la visita.

Mariano Zurdo dijo...

Hola Jesús, vengo a través del blog de Jovekovic.
Es que el laicismo no es más ni menos que eso, un sitio de reunión para todos, sin beneficiar a nadie en perjuicio de otros.
Yo soy ateo y muy tolerante con las creencias de los demás. Creo profundamente en el respeto mutuo, en el entendimiento, en el aprendizaje de las diferentes maneras de pensar.
Lo del otro día fue la escenificación de luchas intestinas puramente políticas (sobre todo dentro de la propia conferencia episcopal). Tengo la sensación que poco importaban los ciudadanos cristianos. Ni qué decir tiene que los ciudadanos en general.
Mi apoyo para todo aquel que luche por la libertad y el respeto desde el ángulo de vida que elija.
Perdón por la extensión.
Un abrazo zurdo.

Jesús dijo...

Muy de acuerdo, quiero creer que hay muchos cristianos- yo conozco a algunos- que están más que hartos de lo que los obispos vienen haciendo con ellos. Que por una mal entendida solidaridad con la Iglesia procuran más allá de todo lo posible disculpar lo indisculpable. Es importantísimo que la propia Iglesia española se rebele contra la Iglesia española, para generar un cambio en esto. Que no sean los demás los que censuren a esta gente, porque entonces seremos cómplices.

Gracias por la visita.

Álex Chico dijo...

Gracias, Jesús, por esta entrada. En cuanto vuelva a Espanha la comentaré y enlazaré en mi blog. Merece mucho la pena que gente como tú tenga voz. Eres, en ese sentido, quizás hasta más necesario que los que somos simples ateos exmilitantes. Tienes un papel importante. Os ayudaré en lo que pueda. Un abrazo fuerte.

Migue dijo...

Gracias por el post, Jesús. Está lleno de sentido. Y también los comentarios de los blogueros participantes.
Tu y tu compañera, que ahora empezáis una familia... teneis mucho que decir en esto.
Nada más que añadir porque lo has dicho todo. Felicitarte por lo valiente que eres y porque no te muerdes la lengua. Un abrazo

Jesús dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
i. i. dijo...

Hola Jesús, como siempre muy interesantes tus reflexiones. Las comparto en lo absoluto. Tú sabes que yo me declaro cristiano católico y que en algún momento estuve muy vinculado con una de las instituciones dentro del catolicismo más radicales, que por cierto, tiene mucha presencia en tu país. Después de unos años, me he distanciado, pues varios eventos en mi vida me hicieron tomar una postura distinta con respecto a mi religión. Ahora sé que dentro de la institución católica existe la doble moral, una incongruencia que no es posible aceptar y que me resistí a ver. No he dejado de tener fe, sigo siendo cristiano, pero prefiero desde mi trinchera tratar de ser lo más congruente posible y en esa medida ser parte de dicha iglesia. Un abrazo y espero la buena nueva del nacimiento de Sofía, quien, por cierto, se incorporará a tu pequeña gran familia. Un abrazo y feliz 2008.

Jesús dijo...

Querido amigo Iván,

Lamentablemente no se dan cuenta de que muchos miembros útiles están siendo dejados tirados en la cuneta. Abajo la familia cristiana y venga una familia de cristianos y no cristianos, católico significa universal, ¿qué es lo que no entienden? Otro abrazo para ti. Te avisaré, descuida.

Polo dijo...

Hola, Jesús. LLego un poco tarde para comentar tu interesante textos, cargado de razón.

Poniéndose un poco contracorriente (y es que el anticlericalismo está muy bien visto), planteo:

1) ¿No se plantea a veces el que la jerarquía católica -con la que no me didentico- no tiene derecho a manifestarse en la calle?

2) ¿No crees que un gobierno supuestamente para todos comete una torpeza política de novatos al emitir un comunciado criticando los contenidos de una manifestación?
Me parece inaudito y muy poco amigo de la verdadera democracia.

No, no es por incordiar. Me gustó mucho tu texto Chávez y Chaves: transmite muy bien un aire de pesadilla.

Que disfrutes de tu niña.

polo

Jesús dijo...

Bienvenido Polo,

me parece que tiene todo el derecho a manifestarse, e incluso, participar en manifestaciones no convocadas por ellos. De hecho la jerarquía católica "sólo" se manifiesta vía encíclicas, cartas, comunicados, etc. Trabajar por la justicia es algo que hace menos (aunque lo importante de un dirigente es que al menos deje trabajar, y a veces, ni eso, se dedica a reprimir iniciativas) Ahora bien, nada que ver tiene esta manifestación con algunas manifestaciones en que participó parte de la Iglesia latinoamericana, reclamando justicia para los oprimidos, o como me decía un amigo, una que tuvo lugar hace algunos años iniciada por los Maristas en San José de Chiquitos, Bolivia, exigiendo que el estado pagase los desayunos para los niños de las escuelas del pueblo.

Esas manifestaciones están bárbaras, lo que ocurre es que entonces habría que salir a la calle todos los días, porque la Iglesia católica se supone universal, y nada de lo humano le puede ser ajeno. Para ciertos sectores no parece haber más que aborto, eutanasia y sexualidad. Y, desgraciadamente, no por ese orden (del aborto daría para hablar largo y tendido). La agenda de la Iglesia tendría que ser igualdad de género, democracia, autocrítica, pobreza. Hasta que no sea esto así no hay autoridad moral para hablar de nada más ni de la familia ni demás historias.

"Sin embargo yo creo que aquel niño se fue con ellos y todos juntos viven con otras personas y es a ellos a quienes los muebles recuerdan. Ahora yo soy otro, quiero recordar a aquel niño y no puedo. No sé cómo es él mirado desde mí"

Felisberto Hernández, "El caballo perdido".